domingo, 21 de agosto de 2011

El mito de las "chuzadas"

La Fiscal general creó una brigada para investigar más el escándalo de las chuzadas. No es escándalo que un solo hombre haya matado a 400 personas. Para esto no hay brigada. El Código Penal se llena de figuras delictivas para blindar a servidores públicos, a gentes que actúan dizque al servicio de la sociedad y  aún así aspiran a que lo que discuten, hablan o deliberan sea secreto. Un senador dijo: "No tengo qué ocultar, que me chucen"; Después pedía que se investigaran las chuzadas. "La esposa del César no sólo debe ser casta sino parecerlo". Los hombres públicos deben tener un estrecho círculo de intimidad protegida. Todas sus actividades oficiales, de servidor PUBLICO no deben estar protegidas como íntimas.

El que nada debe, nada teme. ¿Por qué un magistrado teme, reclama, pide investigación cuando alguien pone una grabadora en una sesión plenaria o en una actividad social?. Ese segundo círculo ya no es intimo, no debe estar vedado para nadie. Las figuras penales deben especificar: "Será punible la incursión en el círculo íntimo" (acciones puramente personales o con familia, amistades, actividad profesional). La función oficial debería  tener un estrecho círculo protegido, pues su naturaleza es pública, en que aún las amistades sean selectas,  con las que naturalmente, nada que deslustre tan alta función se trate, ni se acepten dádivas condicionantes.

Todo esto tiene que conocerlo la gente, sin intimidación  penal, sin disgusto de la "víctima".

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